El deporte en el Jockey Club
por Guillermo "Chipi" Figallo
A quienes el Creador nos ha premiado con "hijos deportistas" sabemos que en nuestro club el deporte tiene características especiales que lo distinguen de los demás, particularidades de las cuales no podemos ni debemos apartarnos.
El deporte, como se practica en nuestro club, es una manera de vivir; que antes de imponer técnicas o tácticas de juego, prioriza la formación integral del individuo.
Si pretendemos definir el espíritu y la filosofía del deporte que practicamos, nada más acertado que decir que es el juego del respeto, un juego en conjunto que de manera constante nos enfrenta a la adversidad, a la tratamos de superar con gran esfuerzo y exagerada lealtad.
El aspecto técnico es importante, pero sin respeto, educación y el control de uno mismo, es imposible disfrutar del juego.
Los entrenadores, colaboradores y padres de jugadores debemos fomentar el respeto por el compañero, el contrario, el reglamento, en definitiva por el espíritu del juego.
Ganar o perder dependerán de un sinfín de factores que a veces podremos controlar y otras no; pero lo que siempre dependerá de nosotros mismos será la corrección, el juego limpio y el respeto.
De alguna forma, lo que los equipos hacen en la cancha, es el reflejo de lo que entrenan, escuchan o aprenden de sus mayores.
Nosotros ayudamos a formar mujeres y hombres, no sólo jugadores; lo que nos demanda una gran responsabilidad y nos obliga a respetar con nuestros actos y mensajes, la ley, el espíritu y la filosofía del juego.
Todos debemos estar absolutamente subordinados al juego, que es lo mismo que decir subordinados a las reglas que impone el juego al que decimos pertenecer.
El jugador actual y único protagonista, es el custodio natural de los principios, el espíritu y la filosofía de deporte, los que no lo somos, debemos apoyarlos y formarlos sin confusiones.
El jugador del Jockey Club de Salta, debe sentirse honrado con vestir nuestros colores y orgulloso de tan digna responsabilidad, ya que vestir la roja y blanca significa formar parte de nuestra historia y participar activamente de ella.
El respeto al espíritu, filosofía y principios del deporte darán sin dudas el resultado esperado, ganar es una aspiración legítima, en tanto se pretenda como una consecuencia al buen obrar, y no sea un fin en sí mismo.
Por eso:
Si te toca JUGAR
Disfruta:
• de los entrenamientos, esforzándote en mejorar tus destrezas y las de tu equipo.
• del juego, siendo humilde en la victoria y autocrítico en la derrota.
• de los momentos que te toque vivir con tus compañeros, dando todo, no poniendo excusas, siendo positivo y alegre.
Reconoce:
• el esfuerzo de tus compañeros.
• el buen juego de tu equipo y del adversario.
• que el único juego posible es el que permite el reglamento.
Respeta:
• a los entrenadores aceptando humildemente sus decisiones.
• al referí y al público, sin interactuar con ellos durante la contienda deportiva.
• Las instalaciones de tu club y mas aún cuando actúes de visitante.
Si te toca Entrenar
Recuerda:
• que todo lo que hagas constituye un mensaje, mide tus palabras, sé prudente y coherente con el mensaje.
• que tu comportamiento e incluso tus gestos, son observados con especial atención.
• que la dedicación que le imprimas a tu trabajo hará un gran aporte al equipo y hará honor al espíritu del juego y del Club.
Transmite:
• la filosofía del juego limpio y el respeto y apego a las reglas.
• la hidalguía y mesura en el triunfo y corrección y reconocimiento en la derrota.
• el concepto de que el referí siempre tiene la razón, en especial cuando se equivoca.
Trabaja en:
• preparar las prácticas y ser razonable con las exigencias.
• distribuir el tiempo equitativamente entre los jugadores más y menos talentosos.
• aspirar al verdadero éxito, no al triunfo efímero.
Si te toca ser Padre o Espectador
Prepárate:
• para disfrutar el partido.
• para aplaudir las buenas acciones.
• para relajarte y contribuir al buen desarrollo del juego, no dramatices.
Asume:
• el rol que te corresponde, el de alentar al equipo de tu hijo, y no el de presionarlo.
• No insultes, ni protestes.
• No discutas los fallos del referí, ni las decisiones del entrenador.
Recuerda:
• que los referís y entrenadores son voluntarios.
• que lo que estás viendo es sólo un juego.
• mantenerte fuera de la cancha y ofrecer apoyo logístico al encargado y directivos.
Si te toca ser Dirigente:
Piensa que:
• trabajarás a destajo por el deporte y los deportistas.
• sacrificarás gran tiempo de tu vida particular, en pos de la gran familia del club.
• debes aceptar que no siempre las cosas saldrán como pretendes. La función social del dirigente es para y con personas, que no siempre responden de la misma manera.
Considera:
• que tus decisiones para que sean aceptadas deben ser consensuadas.
• que el club pertenece a todos, y que el puesto que ocupas actualmente es con el que te honraron tus compañeros.
• que tu función es la de dirigir y coordinar esfuerzos de tu grupo de trabajo, y no la de imponer posturas.
Ten presente:
• que muchas veces te sentirás solo y te darán ganas de abandonar.
• que tus pares te honraron por tu capacidad de conducción, tu temple, y equilibrio para afrontar situaciones difíciles.
• que lo que estás haciendo no es para vos, pero que sin dudas será lo que quedará y por lo que te recordarán, cuando te retires a disfrutar de tu vida. |
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